Pestañas
Extensiones de pestañas: arma un puesto de trabajo que cuide tu espalda y tu vista
Luz, postura y orden: lo que cambia cuando trabajas dos horas seguidas sobre un ojo.

Un set de pestañas puede llevar un buen rato con la vista fija y el cuerpo inclinado. Si el puesto está mal armado, lo pagan tu espalda y tus ojos, y el trabajo sale más lento. Estas son las bases.
1. Luz pareja, sin sombras
La luz de techo no alcanza: tu propia cabeza hace sombra sobre el ojo de la clienta. Una lámpara LED de media luna o de brazos ilumina de forma pareja y te deja ver cada pestaña natural. La lámpara LED media luna además trae soporte para el teléfono, útil para grabar o fotografiar el resultado.
2. Tu clienta cómoda, tú derecha
- Una almohada en U para lashes sostiene el cuello de la clienta y la cabeza se mueve menos.
- Ajusta la altura de la camilla y de tu silla para trabajar con la espalda recta. Si terminas encorvada, está muy baja.
3. Aislar bien desde el inicio
- Parches de hidrogel para cubrir las pestañas inferiores.
- Cinta para levantar o despejar el párpado cuando hace falta.
- Microbrush y cepillos desechables a mano, para no levantarte en medio del servicio.
4. Todo al alcance de una mano
Bandeja de pestañas, anillo porta pegamento y pinzas ordenados siempre en el mismo lugar. Cuando no buscas, trabajas más rápido y sin perder la concentración.
5. Practica antes de cobrar
Si estás aprendiendo una técnica nueva, como volumen o un diseño distinto, practícala primero en una cabeza de práctica o en un rostro de práctica. Tu primera clienta con esa técnica lo va a notar.
En la categoría de Pestañas tienes todo lo del puesto: iluminación, almohadas, aislantes y organizadores.